Siempre se ha dicho que los gatos son muy “especiales” en cuanto a comportamiento… aunque más bien son los grandes incomprendidos (sin por ello dejar de ser especiales), y todos sabemos que no se puede comprender algo sin conocerlo. Con estas líneas vamos tratar de entender este apasionante mundo de los gatos.
Perros y gatos son mascotas y carnívoros y ahí acaban las similitudes. Los gatos son carnívoros estrictos y con una anatomía preparada a un tipo de caza en concreto: rápida y de corta duración. Son muy rápidos y debido a lo reducido de su caja torácica se agotan bastante rápido (un guepardo es muy rápido, pero durante poco tiempo). Eso condiciona el tipo de caza.
Son carnívoros estrictos: su dieta se basa casi exclusivamente en carne. No tienen la dentadura apropiada para masticar y tienden a tragarse los pedazos de comida (o pienso) enteros. Por esa razón, las dietas comerciales de los gatos tienen una gran proporción de carne en su composición. Los piensos veganos no son una buena opción para los felinos.
Los felinos, en general, son un grupo de animales solitarios. Exceptuando el león; tigres, linces, panteras, guepardos, pumas… son animales que no forman manadas.
Aunque es cierto que con la domesticación se han ido seleccionando animales más sociales, el relativo poco tiempo que llevan domesticados (7000 años frente a los 30.000 años de los perros) y la naturaleza felina de la especie hacen que la relación que tienen con nosotros (y nosotros con ellos) sea diferente de la que se pueda obtener con un perro. Son más independientes.
Son cazadores y son cazados, y debido a su naturaleza solitaria tienden a buscar sitios donde sentirse seguros, lejos de depredadores, y a ocultar sus dolencias (un depredador va a intentar cazar siempre al más débil), llegando a esconderse del todo en lugares cuando se encuentran mal, hasta que se encuentren mejor.
Con estos 3 conceptos básicos comprenderemos mejor las necesidades de nuestros compañeros felinos.
Realmente tener “contento” a un gato es muy sencillo, solo hay que cubrir 3 necesidades de espacio básicas y si se las proporcionamos, todo irá sobre ruedas:
Es su sitio de relax, donde se sienta seguro y a salvo de “depredadores” (tienen ese comportamiento metido en los genes). Por eso prefieren los sitios elevados (para controlar mejor el entorno) y también tienen esas tendencia a meterse con tanta facilidad en las cajas y sitios más insospechados (son escondites).
Para saber si es el sitio del gusto del gato, lo tiene que escoger él, y es muy importante que no se le eche de él cuando está durmiendo. Es “su” sitio de relax, y como tal tiende a ser un sitio tranquilo, sin ruidos ni zona de paso de personas u otras mascotas.
Proporcionarles un sitio de descanso a veces es tan sencillo como dejar una caja de cartón vacía con un orificio por donde pueda entrar y salir.
La bandeja de arena tiene que estar separada de la zona de descanso (a nadie le gusta comer en el baño) y si hubiera más de un gato en la casa, el número ideal de bandejas es siempre = número de gatos + 1 y colocadas en estancias diferentes.
Esto no quiere decir que si hay dos gatos sean necesarias 3 bandejas siempre, pero de haber problemas de eliminación fuera de la bandeja sería uno de los puntos a corregir en los hogares donde conviven más de un gato (a nadie le gusta ir a un baño donde otra persona lo ha usado antes dejando su olor y “regalito”).
La bandeja tiene que estar en un sitio resguardado (abstenerse terrazas) y tranquilo (lejos de ruidos o tránsito de personas). El baño de la casa suele ser un sitio adecuado siempre y cuando pueda acceder a él en cualquier momento y no se moje con la ducha o el lavabo.
La bandeja ideal de gato tiene que tener una longitud mínima de 1,5 veces la longitud del gato y una anchura suficiente como para poder darse la vuelta en el interior.
La comida y el agua deben estar en un sitio diferente de la bandeja (a nadie le gusta comer en el baño). Una vez más, sería ideal que hubiera un comedero por gato y prefieren los bebederos y comederos grandes, donde pueden comer y beber sin que le toquen los bigotes los bordes del recipiente.
En general son bastante malos bebedores de agua, lo cual se traduce en que los problemas renales son una patología relativamente frecuente en gatos geriátricos.
Para aumentar el agua en la dieta viene bien darles de vez en cuando comida húmeda (lata), y para estimular la ingesta de agua las fuentes para gatos son la mejor opción: les encanta beber de las corrientes de agua y, si no queremos estar abriendo el grifo constantemente, existen en el mercado multitud de modelos de fuentes para que los gatos puedan beber agua a discreción. Las hay incluso con sensor de movimiento que se activan cuando se acerca algo a la fuente.
Debido a su naturaleza territorial, en las casas donde hay más de un gato lo ideal es que sean lugares privados para cada gato, que no tengan que compartir, a no ser que claramente se lleven muy bien. Dos gatos se llevan bien cuando juegan sin enfadarse o cuando se acicalan o frotan el uno al otro.
Si duermen en la misma cama separados o “culo con culo” es señal de que se toleran, pero no significa que se lleven bien; realmente preferirían no compartir la cama con su compañero.
Al gato le gusta ir “a su aire”, sin que nadie le presione a hacer nada. Si queremos llevarnos bien con el gato no deberíamos perseguirlo ni obligarlo a que esté en brazos ni nada parecido. Lo mejor es dejar que sea él quien se acerque en el momento, lugar y tiempo que considere oportuno.
Si hacemos eso, veremos que poco a poco se irá acercando cada vez más, a medida que vaya cogiendo confianza. Y una manera muy buena de conseguir que se nos acerque es incitarlo al juego.
Les gusta cazar y si dedicamos unos minutos al día a que puedan comportarse como cazadores lo van a agradecer; eso sí, es importante no utilizar las manos o los pies para jugar con él. Al ser una conducta propia del gato, si le acostumbramos a que nuestro cuerpo sea la presa, cada vez que quiera “cazar” irá a por sus presas habituales, sin importarle que estemos durmiendo o que ese no sea el momento de cazar/jugar.
Es recomendable utilizar siempre una prolongación de nuestra mano (bolígrafo, palito, caña, puntero láser…).
Debido a su nula capacidad para resolver conflictos, toleran muy mal los castigos. Hay que intentar evitarlos en la medida de lo posible (facilitando que hagan lo que nosotros queremos por las buenas, sin que lo noten). Es más interesante descubrir cuál es el origen del comportamiento indeseable y tratar de facilitarle otras alternativas.
Xabier Alzola Cambronero
Veterinario en Clínica Veterinaria Plaiaundi
Colegiado Nº 2000704
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